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“Me han pegado mis hijos”: murió tras denunciar violencia durante 12 años

Murcia, España. –    Felipe Hernández, un comerciante de 64 años, fue brutalmente asesinado a golpes por su propio hijo dentro de su tienda de ropa de lujo, ubicada en una zona comercial de la calle Molina de Segura, en Murcia. El crimen ocurrió el pasado 19 de julio, a tan solo unos días de que la víctima cumpliera 65 años.

Las imágenes captadas por el sistema de videovigilancia del negocio muestran el momento en que el su hijo mayor, de 35 años, entra al establecimiento acompañado por su hermana de 31 años. Ambos se dirigen directamente hacia Felipe para propinarle una paliza brutal mientras él se encuentra en el suelo, recibiendo patadas y empujones. Después de la agresión, los hermanos huyen del lugar.

A pesar de los golpes recibidos, Felipe logró ponerse de pie. Con el rostro ensangrentado y visiblemente herido, salió cojeando a la calle, cerró la puerta del negocio y comenzó a pedir ayuda. «Me han pegado mis hijos». Sin embargo, al intentar cruzar la calle, el hombre colapsó en la acera, donde finalmente perdió la vida.

Un historial de maltrato

Felipe Hernández había presentado al menos 12 denuncias previas contra sus hijos, por conductas agresivas y situaciones de acoso. Entre las acusaciones destacan robos de llaves, hostigamiento dentro de su propia tienda y amenazas constantes. A raíz de esta situación, Herrera se había distanciado de su familia desde hacía más de una década.

Hace 12 años, el comerciante tomó la decisión de separarse completamente de su entorno familiar con el fin de romper con el patrón continuo de maltrato. Sin embargo, antes de este distanciamiento, había constituido una sociedad inmobiliaria en la que colocó a nombre de su entonces pareja y sus hijos un total de 12 inmuebles, quedándose él únicamente con la propiedad del negocio familiar, un local que anteriormente pertenecía a su padre y que representaba su único sustento económico.

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