Campesinos anuncian bloqueos nacionales para exigir reserva estratégica de alimentos

Chihuahua. — Integrantes del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) anunciaron que a partir del próximo martes retomarán bloqueos en carreteras y casetas de peaje en diversas entidades del país, como medida de presión para que el gobierno federal atienda su propuesta de crear una reserva estratégica alimentaria que garantice precios justos para los productores del campo.
El movimiento campesino busca que el gobierno federal intervenga directamente en el mercado de granos básicos —como frijol, maíz blanco y amarillo, trigo, sorgo y oleaginosas— ante lo que califican como abusos de grandes empresas importadoras, las cuales, aseguran, han provocado precios artificialmente bajos, prácticas de dumping y la compra de cosechas por debajo de los costos reales de producción.
En entrevista, el dirigente del FNRCM, Eraclio Rodríguez Gómez, explicó que las movilizaciones iniciarán de manera regional el martes y se extenderán a nivel nacional el miércoles, fecha en la que también está programada una reunión en la Ciudad de México con autoridades federales.
Detalló que a dicho encuentro asistirán representantes estatales del frente, así como funcionarios de las secretarías de Agricultura, Alimentación para el Bienestar, Hacienda, Economía y Gobernación. Advirtió que, en caso de no alcanzar acuerdos, las protestas continuarán.
Rodríguez Gómez señaló que la propuesta central del FNRCM es la creación de un fondo nacional de alimentos, mediante el cual el gobierno adquiriría y almacenaría granos básicos por un monto de hasta 100 mil millones de pesos, con el objetivo de estabilizar precios y evitar que los agricultores se vean obligados a malbaratar sus cosechas.
Aclaró que no se trata de subsidios gratuitos, sino de una estrategia de soberanía alimentaria que permita competir frente a países como Estados Unidos, donde el sector agrícola recibe fuertes apoyos gubernamentales. Indicó que el mecanismo podría operar mediante certificados de depósito respaldados por la banca privada, mientras el Estado se encargaría del acopio y pago a productores.
La reserva estratégica, explicó, contemplaría la compra de 300 mil toneladas de frijol, 10 millones de toneladas de maíz, así como un millón de toneladas de trigo y sorgo, a precios previamente establecidos.
El dirigente acusó que el Estado ha renunciado a su papel como regulador del mercado alimentario, dejando el control en manos de un reducido grupo de empresas importadoras, lo que ha incrementado la dependencia del país del exterior.
“México importa más de la mitad de los alimentos que consume. Sin una reserva estratégica estamos en una situación de alta vulnerabilidad”, afirmó, al advertir que, de no corregirse el rumbo, el incremento salarial podría verse anulado por un alza descontrolada en los precios de la canasta básica.



