Casino Royale: Monterrey recuerda la tragedia a 14 años del atentado

Monterrey, N.L. — El 25 de agosto de 2011 quedó marcado como uno de los capítulos más dolorosos de la violencia criminal en Monterrey.
Ese día, entre 13 y 16 hombres armados, presuntamente vinculados al cártel de Los Zetas, irrumpieron en el Casino Royale, rociaron combustible e incendiaron el lugar mientras se encontraba lleno de clientes y empleados. El ataque provocó la muerte de 52 personas y dejó decenas de heridos.
Considerado uno de los atentados más letales contra civiles en el marco de la guerra contra el narcotráfico en México, la tragedia expuso graves fallas de seguridad: las salidas de emergencia estaban cerradas o resultaron inaccesibles, lo que elevó el número de víctimas por asfixia.
Pese a las detenciones anunciadas en los años posteriores, los avances judiciales han sido limitados. A 14 años del atentado, no existe un solo responsable sentenciado por homicidio o incendio provocado; únicamente se registraron condenas por delitos menores como portación de armas.
En 2022, el edificio del casino fue finalmente demolido, luego de más de una década en ruinas. En el terreno, los familiares levantaron un memorial con cruces blancas, que año con año se reconstruye como símbolo de resistencia y memoria colectiva.
Hoy, a 14 años de la tragedia, los familiares mantienen viva la exigencia de justicia y no repetición, con la esperanza de que un hecho de tal magnitud nunca más vuelva a marcar al estado de Nuevo León.



