Fallece Mauricio Fernández Garza a los 75 años: así fue su vida

San Pedro Garza García, Nuevo León. – Mauricio Fernández Garza partió el 22 de septiembre de 2025 dejando una huella imborrable. Nacido el 12 de abril de 1950 en Monterrey, su vida fue un compendio de empresa, política, cultura y pasión por su tierra.
Desde niño, Mauricio aprendió que las raíces importan. Fue heredero de familias con historia: por un lado, los Fernández Ruiloba, por otro los Garza Sada, ligados desde siempre al desarrollo industrial y cultural de Nuevo León. Se formó en Purdue, en Indiana, obtuvo estudios de posgrado en economía, administración en el IPADE y el Tecnológico de Monterrey, preparándose para liderar desde muchos frentes.
Política de firma propia
Fernández Garza fue alcalde de San Pedro Garza García en tres periodos: 1989–1991, 2009–2012 y 2015–2018; fue senador de 1994 a 2000, candidato a gobernador en 2003, y participó en muchas batallas electorales que lo pusieron en el centro de la conversación política, para bien y para criticar.
Su modo de gobernar fue directo, polémico muchas veces, pero también efectivo en varios ámbitos municipales: desarrollo urbano, espacios públicos, movilidad, cultura. Fue uno de los impulsores de planes municipales de desarrollo, de rescate de áreas verdes, de plazas y parques, y de proyectos culturales que pocos políticos llevan con la misma minuciosidad.
Empresario, coleccionista, promotor cultural
No solo política: Mauricio Fernández también fue empresario. Participó en consejos de empresas grandes como Grupo Alfa, Alpek, Sigma Alimentos, Pigmentos y Óxidos; fundó empresas como Comercializadora de Puros, Uniser y Dispersisones Múltiples.
Pero quizá lo que más lo definió fue su pasión por coleccionar —arte, fósiles, monedas— y por compartir esta pasión. Crear La Milarca como centro de exhibición, iniciativas para rescatar técnicas artesanales mexicanas, proyectos museísticos como el Museo del Ojo, entre otros, mostraban otra parte de un hombre que veía al arte y la cultura como patrimonio vivo.
Además, bajo su administración, Nuevo León vio descubierto al Mauriciosaurus fernandezi, plesiosaurio de hace millones de años, lo que refleja cómo combinó su interés intelectual con el apoyo institucional a la ciencia y la paleontología.
Un final anunciado, una despedida digna
En 2025, Mauricio Fernández solicitó licencia como alcalde de San Pedro Garza García debido al agravamiento de un mesotelioma pleural, enfermedad pulmonar agresiva. Su cuerpo no pudo ya sostener el ritmo político ni la exigencia física que implicaba gobernar, caminar, hablar, decidir. 
Cuando falleció, lo hizo con la conciencia de haber dejado muchas obras, muchas ideas, muchos espacios culturales, empresariales y políticos que lo sobreviven. San Pedro y Nuevo León lloran su ausencia, pero también aplauden su entrega, su audacia y cada espacio mejorado bajo su mando.
Mauricio Fernández Garza no fue perfecta persona, nunca lo pretendió. Fue un hombre con contradicciones, con admiradores y detractores, pero sobre todo fue alguien innegable: un hacedor de ciudad, promotor del patrimonio, un político con sabor regio, con letras de confrontación pero también de arte y de amor por su tierra.
Hoy en Comunicalia celebramos su vida. Descansa Tío Mau. Tu legado habla más fuerte que cualquier discurso.



