Fernández Noroña intimida a la periodista Azucena Uresti con datos falsos y exposición personal

La libertad de prensa en México volvió a ser puesta en entredicho, esta vez por un acto de violencia digital protagonizado por el senador Gerardo Fernández Noroña contra la periodista Azucena Uresti.
Todo comenzó cuando Uresti cuestionó, en su espacio informativo, la congruencia entre el discurso de austeridad del legislador y la adquisición de una residencia en Tepoztlán valuada en 12 millones de pesos.
La respuesta del senador no fue una aclaración, sino la difusión de una fotografía personal de la periodista —tomada de sus redes en 2022— acompañada de información sobre un supuesto departamento en Paseo de la Reforma, dato que Uresti negó y calificó como falso.
“Sea valiente cara a cara”
En su programa, Azucena Uresti invitó al senador a confrontarla directamente:
“No sea valiente en las redes, sea valiente cara a cara”, señaló la periodista, en espera de una respuesta que nunca llegó. El silencio de Fernández Noroña contrastó con su agresividad en plataformas digitales.
Artículo 19 condena el hostigamiento
La organización Artículo 19 calificó como “reprobable” que un funcionario público difunda información personal y falsa sobre una periodista. Recordó que estas prácticas constituyen violencia digital y ponen en riesgo la seguridad de quienes ejercen el periodismo, particularmente en un país donde la prensa enfrenta amenazas constantes.
La exposición de datos privados, conocida como doxeo, no es un simple ataque en redes sociales: coloca a la víctima en situación de vulnerabilidad frente a agresiones físicas o digitales. Cabe destacar que en 2021 Uresti ya había recibido amenazas por parte del crimen organizado.
Un mensaje de intimidación
El hecho trasciende el enfrentamiento personal. Desde el Senado, Fernández Noroña envía un mensaje peligroso: quien critique al poder político puede ser expuesto y difamado públicamente.
Diversos colectivos de libertad de expresión han señalado que los funcionarios deben responder a la crítica con datos y argumentos, nunca con ataques personales.



