Drones avivan crisis entre las dos Coreas en medio de intentos de diálogo

Corea del Sur.– Las autoridades surcoreanas citaron a un civil para investigar si envió drones hacia Corea del Norte, informó la policía este viernes, días después de que Pyongyang amenazara con responder a lo que calificó como incursiones de aeronaves no tripuladas desde su país vecino.
El ejército norcoreano aseguró el sábado que utilizó medios de guerra electrónica para derribar un dron surcoreano a principios de este mes y otro en septiembre pasado. Además, afirmó que los aparatos contenían datos de video sobre objetivos en Corea del Norte, y advirtió que Corea del Sur “pagará un alto precio”.
Seúl negó las acusaciones, pero abrió una investigación para determinar si los drones encontrados en territorio norcoreano fueron lanzados por civiles sin autorización.
Este viernes, la policía surcoreana confirmó que un grupo de trabajo conjunto, integrado por autoridades civiles y militares, citó a un sospechoso para ser interrogado. No se ofrecieron más detalles sobre su identidad o posible responsabilidad.
Los presuntos vuelos de drones ocurren en un contexto en el que el gobierno progresista de Corea del Sur, encabezado por el presidente Lee Jae Myung, ha impulsado esfuerzos para reactivar el diálogo con Corea del Norte, estancado desde hace varios años, y reducir las tensiones entre ambas naciones.
Tras las acusaciones de Pyongyang, Lee ordenó una investigación exhaustiva y advirtió que los civiles que vuelen drones a través de la frontera cometen un “grave delito” que pone en riesgo la seguridad nacional y la paz en la península coreana. La oficina presidencial subrayó que Seúl no tiene intención de provocar a Corea del Norte.
No obstante, el régimen norcoreano ha endurecido su discurso. En un comunicado difundido el martes, Kim Yo Jong, hermana del líder Kim Jong Un, exigió que Corea del Sur se disculpe por el incidente y calificó los intentos de Seúl por mejorar las relaciones como “sueños salvajes” que “nunca se harán realidad”.
Analistas señalan que Corea del Norte podría estar utilizando el incidente para avivar el sentimiento anti-Corea del Sur entre su población, de cara al próximo Congreso del Partido de los Trabajadores, previsto para finales de enero o febrero. Algunos expertos consideran que durante ese encuentro el régimen podría incorporar a su Constitución la declaración de Kim Jong Un de 2024 sobre un sistema hostil de “dos Estados” en la península, en el primer congreso partidista en cinco años.
Corea del Norte se ha negado a retomar conversaciones con Corea del Sur y Estados Unidos desde el fracaso de la diplomacia nuclear entre Kim Jong Un y el entonces presidente estadounidense Donald Trump en 2019. Desde entonces, Pyongyang ha acelerado la expansión de su arsenal nuclear y ha fortalecido sus vínculos con Rusia y China.
Los vuelos de drones se han convertido en una fuente recurrente de tensiones entre ambas Coreas, separadas por una de las fronteras más fortificadas del mundo.



