México tendrá la “super computadora” más grande de AL; anunció Sheinbaum

El país desarrollará la supercomputadora más grande de América Latina, un proyecto que forma parte del Plan México y que busca colocar al país en la élite del supercómputo y la inteligencia artificial.
El anuncio fue hecho por la presidenta Claudia Sheinbaum durante la conferencia matutina de este 19 de noviembre, donde confirmó que se firmará un convenio con el Centro de Supercomputo de Barcelona (BSC) para iniciar una colaboración directa mientras México construye su propio Centro Mexicano de Supercómputo, el cual comenzará operaciones en enero de 2026.
Jorge Luis Pérez Hernández, coordinador de Infraestructura Digital, aseguró que esta máquina será “100% mexicana” y marcará una diferencia “brutal” respecto a las capacidades existentes en la región. Explicó que con una computadora convencional se tardarían años en procesar la cantidad de datos que el país requiere hoy para resolver problemas urgentes. De ahí la necesidad de entrar de lleno al supercómputo: “Con una computadora normal estaríamos resolviendo problemas de hoy hasta 2028”, advirtió.
Pérez Hernández recalcó que, desde el próximo año, investigadores mexicanos comenzarán a trabajar directamente en Barcelona y que todos los datos estarán resguardados por el Gobierno de México y la comunidad científica, sin intervención de terceros. Participarán especialistas del IPN, del CECIHTI y de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones.
Por su parte, Sheinbaum destacó que esta infraestructura será pública, subrayando su importancia para la soberanía tecnológica del país. Señaló que investigadores mexicanos podrán realizar estancias en Barcelona mientras se concluye la construcción del centro nacional, especialmente en áreas críticas como clima y meteorología.
El titular de la Agencia de Transformación Digital, José Antonio Peña Merino, adelantó que la próxima semana se presentará formalmente la supercomputadora mexicana. Detalló que esta tecnología permitirá atender tanto necesidades públicas como privadas que requieren enormes capacidades de cálculo y tiempos de respuesta reducidos, desde estudios climáticos hasta proyectos de inteligencia artificial y análisis de grandes bases de datos.
Durante la presentación, Mateo Valero Cortés, director del Barcelona Supercomputing Centre, remarcó la relevancia estratégica de que un país cuente con su propio sistema de supercómputo. Recordó que, en la actualidad, “el país que tenga el cálculo y los datos propios podrá hacer cosas que de otra manera se las harán y no será soberano”, al destacar que estas máquinas permiten resolver problemas complejos y desarrollar tecnología con impacto directo en la sociedad.
El gobierno mexicano prevé que esta colaboración acelere la transición hacia un ecosistema digital más robusto, con mayor autonomía tecnológica y mayor capacidad científica para enfrentar desafíos nacionales con herramientas de última generación.



