Internacional

Ataque con ácido por celos: el testimonio de una sobreviviente

Joselyn Vallejo sobrevivió a un intento de feminicidio luego de que su expareja la golpeara y le arrojara ácido sulfúrico, presuntamente motivado por un ataque de celos, frente a los tres hijos que tienen en común.

En entrevista con el programa Primer Impacto de Univisión, Joselyn explicó que llevaba cuatro años separada de su agresor, Luis Calero, de 38 años, quien nunca aceptó el fin de la relación y la presionaba de forma constante para retomar el vínculo.

“Luis, búscate otra mujer… él nunca entendió cuando le dije ‘ya no más’”, relató.

Los hechos ocurrieron el 14 de abril, cuando, tras una discusión originada por la negativa de Joselyn a regresar con él, Calero reaccionó de manera violenta. De acuerdo con su testimonio, primero la golpeó y después le arrojó ácido sulfúrico en el cuerpo, sin importar que sus hijos presenciaran la agresión.

“Me golpeó la cara y mis reflejos alcanzaron a ver cuando él me tiró algo”, recordó la mujer de 33 años. Señaló que instintivamente se cubrió los ojos, mientras sentía cómo el líquido corrosivo caía sobre sus manos. A pesar del dolor, logró pedir ayuda a vecinos, quienes alertaron a los servicios de emergencia. Una mujer la auxilió de inmediato colocándola bajo la ducha para intentar reducir el daño.

“Se me desprendían los pedazos de carne; sentía que algo se me caía”, narró al describir los momentos posteriores al ataque.

Consecuencias y exigencia de justicia

Joselyn fue trasladada a la unidad de quemados del Hospital San Juan de Dios, donde ha sido sometida a múltiples cirugías. Aunque continúa en tratamiento, el ataque le provocó secuelas físicas severas y la dejó sin su fuente de ingresos, colocándola en una situación económica vulnerable.

Luis Calero fue detenido cuatro meses después de la agresión y podría enfrentar una condena de hasta 13 años de prisión. Joselyn exige justicia y subraya que el daño no fue únicamente físico, sino también psicológico para sus hijos, quienes quedaron profundamente afectados tras presenciar el ataque.

Además, señaló que las secuelas del ataque le impiden conseguir empleo, lo que agrava la situación de su familia.

“Que no lo suelten, que pague todo el daño que me hizo”, expresó.

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