“Toda la ira de la justicia americana contra Maduro”, asegura la fiscal Bondi

Caracas, Venezuela — En un giro histórico de relaciones internacionales y tensión geopolítica, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, fueron capturados por fuerzas estadounidenses tras un ataque militar nocturno que incluyó explosiones y aeronaves sobrevolando la capital venezolana en las primeras horas del sábado.
Testigos de Caracas reportaron al menos siete explosiones y el sonido de aviones a baja altura alrededor de las 2:00 a.m. (hora local), lo que provocó pánico entre civiles y una rápida respuesta de las autoridades nacionales.
Según el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la operación fue un ataque “a gran escala” coordinado por fuerzas estadounidenses, que concluyó con la captura y traslado de Maduro y Flores fuera del territorio venezolano. El mandatario norteamericano confirmó que ambos ahora están siendo llevados a Nueva York para enfrentar cargos penales en tribunales estadounidenses.
La Fiscal General de Estados Unidos, Pam Bondi, emitió un mensaje en la red social X denunciando la conducta del líder venezolano y su entorno, y aseguró que Maduro y su esposa “pronto enfrentarán toda la ira de la justicia estadounidense en suelo estadounidense”, tras ser acusados por delitos que incluyen narcoterrorismo, tráfico de drogas y posesión de armas y dispositivos destructivos.
El gobierno venezolano, por su parte, calificó lo ocurrido como un “ataque imperialista” contra el país, denunciando que los bombardeos alcanzaron áreas civiles y militares y exigiendo pruebas de vida del presidente y su esposa. Las autoridades han declarado estado de emergencia y convocaron a la población a mantener la calma mientras analizan cómo responder a lo que describieron como una violación flagrante de la soberanía nacional.
La comunidad internacional reaccionó con preocupación y división. La Organización de las Naciones Unidas expresó alarma por la operación y destacó posibles violaciones al derecho internacional, mientras que varios países latinoamericanos y europeos han llamado al respeto de la Carta de las Naciones Unidas y a la moderación en medio de esta grave escalada.
En Venezuela, la situación política es incierta. Las autoridades sostienen que la sucesión constitucional contempla a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, aunque aún no se ha confirmado oficialmente ningún traspaso de poder vigente.
Este acontecimiento marca una de las intervenciones más dramáticas de Estados Unidos en América Latina en décadas, con repercusiones que podrían redefinir la dinámica política regional y la postura norteamericana contra dirigentes acusados de narcotráfico y terrorismo.



