Hablemos de con Ericka Carmona

HABLEMOS DE… el machismo silencioso que se hace visible

Entonces… ¿Las mujeres estamos fracasando… por no obedecer a los hombres? Interesante…

Interesante, es lo que insinuó Javier “Chicharito” Hernández esta semana, al decir que las mujeres deben limpiar, cuidar y dejarse guiar por un hombre “que solo quiere hacerlas felices”.
¿Y sabes qué? No es solo él. Es ese machismo silencioso que se hace visible. Es lo que muchos siguen pensando… pero no se atreven a decir en voz alta.

Y no, no se trata de entrar en pleito. Se trata de entender por qué este tipo de discursos todavía duelen. Porque por años nos dijeron que ser mujer “de verdad” era ser calladita, servicial y agradecida. Porque nos enseñaron que quien manda es el hombre, y lo demás… es rebeldía.

Hoy, que muchas mujeres alzan la voz, que votan, que lideran empresas o crían desde la conciencia, hay quienes sienten que eso amenaza el “orden natural”.

Y aunque parezca exagerado, más del 50% de las mujeres en América Latina ha sufrido violencia de género, muchas veces disfrazada de “protección”, según la ONU. Y según el INEGI las mujeres en México ganan en promedio entre 14 % y 15 % menos que los hombres por realizar trabajos de igual valor.

Desde un punto de vista analítico, hay una parte de la sociedad que no opina lo mismo que nosotros. Lo vemos con figuras como Eduardo Verástegui o El Temach, que tienen millones de seguidores. Para ellos, el “liderazgo masculino” es algo que se debe conservar.

Y aunque yo, Ericka Carmona, no estoy de acuerdo con lo que ellos; en Comunicalia creemos que todos los puntos de vista deben tomarse en cuenta para poder dialogar.

Vale recalcar que Chicharito no es el problema principal.
Él solo es quien lo hace visible, el problema es más profundo…
Es el machismo estructural, cotidiano, es el machismo silencioso…
Que se mete en la casa, en el trabajo, incluso en cosas tan simples como a quién le entregan la cuenta en un restaurante.

Pero ojo: tampoco hay que interpretar todo como machismo silencioso.
Hay matices, hay conversaciones necesarias, hay un dato clave: muchas mujeres también reproducen esas ideas.
No por maldad, sino porque así fueron educadas.

Y es ahí donde tenemos que poner el foco: En la educación.
Porque no tenemos hoy en México un plan educativo para cerrar estas brechas culturales desde la primaria.
La conversación que se abrió con todo esto —aunque incómoda— puede servir para algo mucho más grande:
Erradicar el machismo silencioso desde la raíz.

¿Y cómo?
Educando a las niñas y a los niños, educando incluso a las mamás, a los papás.
Sin ventajas ni privilegios para uno u otro género, en un plano justo, en una sociedad de iguales.

Yo estoy a favor de erradicar el machismo, pero no con odio, no con confrontación, sino con educación, con conciencia, y con respeto mutuo.

Porque no se trata de atacar a los hombres…
Ni de decir que todas las mujeres tienen la razón.
Se trata de avanzar juntos.

Porque lo que más necesita este país no son líderes que manden, sino personas —hombres y mujeres— que sepan escuchar.

En resumen, esta controversia no es solo sobre Chicharito, sino sobre cómo evolucionan las normas de género en una sociedad en transición.

¿Qué opinan ustedes? ¿Creen que sus palabras fueron
malinterpretadas o que cruzaron una línea?

Déjame tus comentarios en el video, y recuerda: en «Hablemos de…», el diálogo es clave.

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