Niñas Madres | Ella 16 y él 85 | ¨Hablemos de…¨con Ericka Carmona

En México, una adolescente de 16 años aparece en un registro de nacimiento como madre; la edad registrada del padre: 85.
No, no es un dato de hace cincuenta años, es de 2024 y, cuando hablamos de niñas y adolescentes que se convierten en madres, hay una pregunta que casi nunca hacemos: ¿qué edad tenía él?
Soy Ericka Carmona y esto es Hablemos de… El pasado 11 de octubre se conmemoró el Día Internacional de la Niña y entre tantas frases sobre empoderamiento, sobre decirles que pueden ser lo que quieran y llegar hasta donde quieran… hay una realidad bastante más incómoda de la que también tenemos que hablar: el matrimonio infantil, las uniones tempranas y las niñas que se convierten en madres.
En América Latina y el Caribe, aproximadamente una de cada cuatro mujeres jóvenes se casó o entró en una unión antes de cumplir 18 años y, somos la única región del mundo donde esta problemática no disminuyó durante 25 años.
Pero hay un dato que cambia todavía más la conversación: una de cada cinco niñas y adolescentes que entra en estas uniones lo hace con un hombre al menos diez años mayor.
Ahora vámonos a México, porque aquí dejamos de hablar de estadísticas lejanas; CONAPO reporta que cada día ocurren alrededor de 22 nacimientos de madres menores de 15 años. Veintidós. Todos los días.
Más de la mitad de esas niñas madres, el 54%, estaban en una unión y solamente 14% seguía estudiando, pero volvamos a la pregunta del principio: ¿qué edad tenían ellos?
En los casos de madres menores de 15 años en los que se conoce la edad del progenitor, CONAPO reporta que 22% de los padres tenía 20 años o más, y después están esos registros de 2024 que cuesta incluso leer en voz alta: 16 y 85, 15 y 75, 16 y 75, 17 y 75, 15 y 72.
Son edades registradas de madres adolescentes y de los padres de sus hijos y hago una precisión importante: estos registros no significan que esas personas estuvieran casadas; tampoco nos dicen, por sí solos, las circunstancias de cada caso, pero sí nos obligan a hacer una pregunta que durante demasiado tiempo hemos dejado fuera: cuando una niña se convierte en madre… ¿por qué toda la conversación parece caer sobre ella?
“Se embarazó.”
“Dejó la escuela.”
“Se juntó muy joven.”
“¿Y sus papás dónde estaban?”
Pero pocas veces preguntamos: ¿quién era él? ¿Cuántos años tenía? ¿Qué adultos estaban alrededor de esa niña?
Porque CONAPO advierte que la maternidad antes de los 15 años está vinculada con fenómenos como uniones o matrimonios arreglados y violencia sexual.
La UNICEF relaciona las uniones tempranas con abandono escolar, pobreza, violencia y menos oportunidades para construir un proyecto de vida, entonces quizá a las niñas no necesitamos volver a decirles: “puedes ser lo que quieras cuando seas grande», quizá primero tenemos que asegurarnos de que tengan la oportunidad de llegar a ser grandes pudiendo decidir sobre su propia vida.
Una niña no debería necesitar que le digamos que puede conquistar el mundo, primero necesita que el mundo no decida su vida por ella.
Y la próxima vez que escuchemos hablar de una niña o adolescente que se convirtió en madre… antes de preguntarnos qué hizo ella, quizá deberíamos empezar por una pregunta mucho más incómoda: ¿y él cuántos años tenía?



