Instalará Metro cámaras térmicas para medir saturación en sus estaciones más concurridas

Ciudad de México. El director general del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, Adrián Rubalcava, informó que durante agosto comenzará la instalación de cámaras térmicas en las 20 estaciones con mayor afluencia de usuarios, con el propósito de monitorear en tiempo real los niveles de saturación y ofrecer información que permita a la ciudadanía considerar rutas o alternativas de movilidad.
El funcionario explicó que el proyecto forma parte de un plan para colocar mil 600 cámaras de videovigilancia en toda la red, de las cuales una parte contará con tecnología de calor para medir la concentración de personas en los andenes y accesos. Entre las primeras estaciones contempladas se encuentran Auditorio, Tasqueña y Universidad, además de otras con alta demanda como Pantitlán y Cuatro Caminos.
Rubalcava señaló que la inversión destinada a este sistema asciende a 80 millones de pesos y aseguró que los equipos comenzarán a operar durante el próximo mes.
Al presentar un balance sobre las condiciones en las que encontró el Metro al asumir la dirección, el titular del STC señaló diversos problemas detectados, entre ellos un promedio cercano a cinco denuncias diarias por robo dentro de las instalaciones, un subejercicio presupuestal de hasta cuatro mil millones de pesos, una flota reducida en operación —de 391 trenes existentes, solo 291 se encontraban en servicio—, así como una disponibilidad del 82 por ciento en escaleras eléctricas.
También mencionó afectaciones frecuentes al servicio provocadas por lluvias y la presencia de comercio informal sin control al interior de las estaciones.
Rubalcava destacó que, desde el inicio de su gestión, se han registrado avances en materia de seguridad y en el aprovechamiento del presupuesto, además de poner en marcha un programa para recuperar trenes que permanecían fuera de operación.
Detalló que fueron rehabilitadas 22 unidades que anteriormente se encontraban abandonadas o destinadas al desecho por falta de refacciones. Indicó que adquirir trenes nuevos para sustituirlos habría representado un gasto cercano a los 8 mil 800 millones de pesos, considerando que cada convoy tiene un costo aproximado de 400 millones.
Como resultado, precisó que la Línea 2 incrementó su flota de 28 a 32 trenes; la Línea 7 pasó de 16 a 19; la Línea 8 de 18 a 23; y la Línea B de 20 a 26 unidades, además de cuatro trenes adicionales que permanecen en proceso de rehabilitación en talleres.
El director del Metro afirmó que estas acciones permitieron mejorar en un 23 por ciento la confiabilidad del servicio ferroviario y avanzar en la atención de filtraciones que afectan distintos puntos de la red.
Finalmente, recordó que el costo real de cada viaje en el Metro ronda los 21 pesos, aunque el gobierno de la Ciudad de México mantiene la tarifa en cinco pesos mediante un subsidio, por lo que hizo un llamado a los usuarios a cuidar las instalaciones y los trenes.



