ICE ejecuta nueva táctica: arrestan a solicitantes de residencia tras entrevistas migratorias

Estados Unidos.— Lo que debía ser un trámite rutinario para asegurar la residencia permanente de parejas binacionales terminó convirtiéndose, para decenas de familias, en un operativo sorpresa de detención. Durante la última semana, diversos matrimonios acudieron a las oficinas federales de inmigración en San Diego para entrevistas de green card que creían serían el paso final para consolidar su vida juntos en el país.
Pero al concluir cada entrevista, agentes federales irrumpieron y arrestaron al cónyuge extranjero, argumentando que habían excedido el tiempo permitido por sus visas temporales.
Stephen Paul, ciudadano estadounidense, relata que tuvo que retirar a su bebé de 4 meses de los brazos de su esposa británica mientras los agentes la esposaban. Katie Paul fue enviada de inmediato a un centro de detención, convirtiéndose en una más de las personas atrapadas en la política migratoria endurecida bajo la administración Trump.
“Es una locura que nos desgarren a nuestra familia”, dijo Stephen Paul. “Quienquiera que esté dirigiendo esto ha perdido completamente el contacto con su misión para el país”.
Una práctica que se extiende
Abogados migratorios han detectado un repunte inusual de detenciones durante entrevistas de regularización en oficinas de USCIS. En San Diego, especialistas estiman que desde el 12 de noviembre se han registrado varias docenas de detenciones, aunque no existe un registro oficial.
ICE sostiene que estas aprehensiones son legales cuando detectan órdenes previas, estancias vencidas o presunto fraude. Sin embargo, las parejas afectadas aseguran que siguieron estrictamente el proceso: entregaron documentación, pagaron tarifas, realizaron exámenes médicos y contaban con permisos de trabajo.
Para los abogados, el giro es inédito. “En 25 años de práctica nunca había visto algo así”, afirmó Johanna Keamy, representante de los Paul. Aunque la ley federal permite que un cónyuge que ingresó legalmente solicite la residencia aun con la visa vencida, la administración Trump ha comenzado a realizar detenciones sin anunciar cambios formales de política.
“¿Qué sigue? ¿Retirar las green cards de quienes han cumplido estos mismos pasos?”, cuestionó Keamy.
Casos que revelan el nuevo protocolo
La mayoría de estas detenciones ocurre justo al final de entrevistas que, en circunstancias normales, culminarían con la aprobación de la residencia.
Audrey Hestmark y su esposo, el ingeniero alemán Thomas Bilger, acudieron a su cita el 20 de noviembre, tres días antes de su primer aniversario. Llevaban evidencia abundante de su vida en común: fotos familiares, estados de cuenta conjuntos, arrendamientos. Pero todo cambió cuando Bilger reconoció que había excedido los días permitidos en su última visita.
“Nos emboscaron tres hombres con chalecos antibalas. Le dijeron que tenía una orden de arresto”, relató Hestmark. Bilger continúa detenido.
Otro caso es el de Jason Cordero, cuya esposa, Ludmila, ciudadana mexicana, sufrió ataques de pánico tras ser arrestada durante su entrevista. Según Cordero, incluso la oficial de USCIS que realizaba la entrevista lloró al ver la escena.
Un objetivo: que se rindan
Abogados consultados coinciden en que la estrategia parece orientada a presionar a las parejas para abandonar el proceso y aceptar la deportación del cónyuge extranjero, especialmente ante tribunales migratorios saturados.
Andrew Nietor, especialista en inmigración, afirma que la reorganización interna del liderazgo de ICE —incluida la región de San Diego— busca acelerar la agenda migratoria del presidente Trump, aun cuando no existan nuevas órdenes ejecutivas o regulaciones que respalden estos métodos.
Un giro inesperado en el caso Paul
Katie y Stephen Paul, cuya relación comenzó en línea y se formalizó en matrimonio el año pasado, enfrentaron el mismo escenario. Tras su arresto, la abogada Keamy presentó una demanda federal para impedir su deportación inmediata.
El martes, y en un giro abrupto, el gobierno aprobó la green card de Katie Paul y ordenó su liberación, mientras su caso se volvía uno de los más comentados entre especialistas ante lo que consideran una muestra clara del cambio de enfoque federal.



